sábado, 29 de marzo de 2008

Estos objetos pequeños en general "desaparecen" ante la vista de quienes los están intentando hallar para al cabo de un tiempo "reaparecer" en el mismo lugar en que se los había buscado antes.
En primera instancia uno tendería a pensar bajo ciertas premisas lógicas que suponen la estabilidad de los objetos en el espacio a menos que una fuerza independiente a ellos mismos los sitúe en otra coordenada diferente a la anterior, esta premisa lógica supone la involuntariedad del mundo inanimado, cosa por demás razonable y compatible con las definiciones lógicas de objeto, causa y efecto.
Para compensar esta discontinuidad lógica de hallar un objeto donde se lo había buscado antes sin que ese objeto mismo se hallara en ese lugar se recurre a la idea de una "selectividad de la atención en el campo de la conciencia", vieja idea de la gestaldt que subsume a la sensibilidad bajo las premisas de un "orden de la forma" al que se someten los sentidos , esta lógica legitima la celebre frase -"no lo habré visto".
No conformes con esta justificación hemos decidido adentrarnos en el caso, mal que nos cueste nuestra investigación la burla de las criadas...
Inferimos pues de estos en modo hipotético y "a priori" que serían "elementos físicamente inestables" de ahora en mas EFI.
L
a inestabilidad de estos cuerpos estaría dada por el hecho de no poder ocupar establemente un lugar en el espacio , es decir sólidamente ocupar un lugar en el espacio determinado por la sensibilidad del observador-sujeto.

No hay comentarios: